lunes, 11 de junio de 2012

Capítulo 2. "En el aeropuerto."

Capítulo 2. "En el aeropuerto."
Yo. ¿Qué pasa?
Javier. Tenemos que hablar.- se seca la lágrima y se levanta dirigiéndose hacia mí.
Yo. Sé lo que quieres hablar y…
Javier. Shh…- me pone su dedo índice sobre mis labios para que me calle.- Déjame hablar, por favor.
Yo. Bueno.- aparto suavemente su dedo y la vista de él.
Javier. No seas así, por favor. Siento mucho lo que ha pasado.- me mueve la cabeza para que le mire y nuestras miradas se cruzan.- No quiero que lo nuestro termine así, no después de tanto tiempo.
Yo. Mucho tiempo haciendo lo que tú decías, es tiempo de que decida por mí misma. Me quiero ir a estudiar a Londres.
Javier. Aquí también puedes estudiar, no hace falta que te vayas a Londres.- se acerca para besarme.
Yo. No.- aparto la cara antes de que se acerque. Me doy la vuelta, pero me agarra del brazo.
Javier. Entonces, ¿esto es un adiós?
Yo. Sí, lo siento.- me suelto y me voy a la piscina.
A las 8 se van mis amigas y yo me subo a casa, mañana hay que levantarse temprano para ir a Madrid y coger el avión.  Me acuesto y antes de dormir me conecto un segundo a twitter. Tengo un MD de Javier, decía algo simple que hizo que me cayera una lágrima: "Te quiero."  ¿Por qué lo hace tan difícil? Borro el MD y me acuesto, mañana es un día muy esperado. Hoy me despierto con "Up all night" para empezar el día con fuerza. Cojo las maletas y salgo de casa. Hemos alquilado un coche grande para que vayamos las cinco juntas hasta el aeropuerto. Nos dormimos en el trayecto ya que es muy temprano. Llegamos pronto así que decidimos pasar por una tienda para comprar algunas revistas para leer en el avión.
Ya es la hora de coger el vuelo y a lo lejos veo muchas chicas alrededor de alguien, pero no logro ver quiénes son. Paso de eso y voy hacia la entrada. Recuerdo que mi madre tenía el ticket y me doy la vuelta rápido. Me choco con alguien, con un chico. Le miro a los ojos y me mira. Luego le miro de arriba a abajo, me suena mucho. Alguien le llama, aunque no escucho el nombre, y se va. Nos montamos en el avión y empiezo a pensar en quién era, me sonaba mucho su cara. Le veo, se sienta un poco más adelante que yo y al verle sentarse lo reconozco. No me lo puedo creer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario