Corazón roto. Vida a punto de acabar. Dicen que esta vida son dos día y que hay que disfrutar. Y eso ¿cómo se hace? Porque lo único que encuentro son problemas. ¿Madurar? ¿Saber enfrentar las cosas? ¿Para qué? ¿Para sufrir aún más? Pues si la vida es solo eso prefiero no vivirla. Salir de fiesta con los amigos, pasar un domingo con tu familia y entre semana estudiar o trabajar. La vida es monótona y no podemos cambiarla. Cuando estabas conmigo todo era más fácil. Tenía ganas de sonreír. Tenía ganas de vivir. Pero me has dejado sola, frente a un mundo que no sé como manejar. Has dejado a una niña inocente frente a un mundo de maldad. Pero a ti eso te da igual. Nunca me quisiste ¿verdad? Era todo demasiado perfecto. Me prometías el mundo y me diste la espalda. Y ahora estoy intentando salir adelante yo sola. Sin nadie que me ayude. Sin poder ver un resquicio de felicidad. SOLA. ¿Sabes? Eso es de cobardes. Me distes todo y cuando ya no podías dar más te fuiste quitándome todo a lo que ya le había cojido cariño. Yo no te pedía que me dieses más, solo te pedía que no me faltaras nunca, y me lo prometiste. ¿Dónde se olvidaron esas promesas? ¿En qué momento dejaron de ser promesas a ser un simple recuerdo? Yo siempre estuve contigo, nunca se me pasó por la cabeza dejarte solo. ¿Qué fue lo que te empujó a hacerme esto a mi? No soy perfecta, no soy lo mejor de este mundo y tampoco quiero alguien perfecto. Solo quiero a alguien que me sepa tratar bien y que cuando haga promesas, las cumpla...

No hay comentarios:
Publicar un comentario